Peculiaridades, a nivel constructivo, del espacio expositivo Helmut Newton Fact & Fiction

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La construcción del tercer proyecto singular del centro MOP, en el puerto de A Coruña, supuso un reto colosal para INCOGA debido, especialmente, a su ajustado plazo de ejecución y a las adversidades climatológicas. En un tiempo récord, de cuatro semanas, la constructora consiguió finalizar, con éxito rotundo, este nuevo centro expositivo, de alcance internacional, haciendo frente, con determinación y eficiencia, a todo tipo de contratiempos y dificultades derivados de los efectos colaterales de tres borrascas atlánticas, de alto impacto, que azotaron la ciudad durante el mes de octubre. Un hecho que no hace sino constatar la notable capacidad de respuesta, know-how y solvencia técnica del equipo de INCOGA.

Cargotectura, sostenibilidad y vanguardia

La creación de este nuevo espacio se llevó a cabo mediante la denominada cargotectura, en inglés cargotecture o container architecture, una disruptiva y vanguardista técnica de construcción modular a partir de contenedores marítimos.

INCOGA utilizó, para el proyecto inicial, contenedores de gran calidad y excelentes niveles de resistencia a los factores ambientales, que han sido reciclados y reutilizados en cada exposición. Se trata de una iniciativa ecológica, sostenible y totalmente enmarcada en la economía circular.

Para dar cumplimiento al singular diseño arquitectónico de Helmut Newton Fact&Fiction, así como a su dimensión y distribución, INCOGA se ha encargado de la personalización de los contenedores, lo cual exigía ocultar su aspecto por completo. A través del panelado, su estructura metálica queda escondida y se transforma en un conjunto, de estilo minimalista, compuesto por una composición de volúmenes. 

Elementos decorativos de gran envergadura 

La entrada al recinto expositivo se encuentra presidida por un gran obelisco que atrae la atención visual del espectador y le da la bienvenida. Se trata de un contenedor hueco y revestido que cuenta con una altura de más de 12 metros y un peso que sobrepasa las 25 toneladas. La construcción de este totem supuso un auténtico desafío para el equipo de INCOGA debido a la enorme dificultad que entrañó movilizarlo, desde su posición horizontal natural, hasta su nueva disposición vertical.

La compleja sujeción de este elemento de gran envergadura fue diseñada y ejecutada por INCOGA mediante una solución técnica ad hoc a partir de lastrados y conjuntos de empotramiento metálicos con la base solidaria.

 

Tecnología y precisión milimétrica

La remodelación del espacio, para albergar esta nueva exposición, requirió de la apertura hacia el exterior de uno de los tres silos que, por primera vez, alberga parte de la muestra fotográfica dando la bienvenida a la misma con fotografías originales, en formato Polaroid, del propio Helmut Newton. Debido a la vulnerabilidad de la estructura de este antiguo silo, que data del siglo pasado, el hueco se realizó mediante maquinaria de corte robotizada, de última generación, y mano de obra altamente especializada. Un auténtico trabajo “quirúrgico”, de extrema precisión, con unos parámetros tan limpios que no admiten ajustes. Este trabajo innovador se culminó con su espectacular cerramiento: una puerta pivotante de elevadas dimensiones y más de dos toneladas, con apertura de dos tercios.

Piscina infinita con rebose milimétrico

La piscina infinita, con función ornamental y ubicada en la zona central del recinto, fue construida, en una sola pieza, con un aditivo cristalizarte del hormigón. Con solo 10 cm de altura, mantiene un rebose milimétrico gracias a un vaso de compensación de varios metros cúbicos que permite, también, su constante filtrado. 

Pantallas encastradas y una escalera peculiar

El volumen central de la exposición, adosado a la grada de hormigón que lo une a la piscina, cuenta con un túnel interior con varias pantallas proyectantes que han sido encastradas milimétricamente a la pared por INCOGA. En la mitad de este pasillo, se ha construido una escalera de acceso a la grada que cuenta con la peculiaridad de no estar en contacto con los módulos laterales, dejando unos milímetros de separación a cada lado, por lo que su desencofrado fue muy complejo.

Soluciones de última tecnología 

A fin de preservar la integridad de las obras, se habilitó un potente sistema de control de humedad, temperatura y CO2 del ambiente que es capaz, si fuese necesario, de eliminar un metro cúbico de agua cada 24 horas. Asimismo, INCOGA se encargó de aislar térmicamente el conjunto de la nave expositiva mediante materiales aislantes proyectados, fabricados mediante construcción industrializada. También de la instalación de una línea de socorro que garantiza el suministro, en caso de fallo eléctrico, durante 24 horas.

Descubre el proyecto completo aquí

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